¿Cuáles son las cinco capacidades que todo ejecutivo deberá entrenar si quiere estar listo para enfrentar el mundo de los negocios de cara al futuro? Ésta fue una de las preguntas que se planteó en el “Davos de la Educación”, el Foro Mundial de Educación y Habilidades (Global Education & Skills Forum – GESF 2016). La respuesta plantea los ejes de la educación ejecutiva del futuro: pensar más allá de los límites de la disciplina, desarrollar competencias socioemocionales, liderar equipos caracterizados por la diversidad, poner en práctica conocimientos aprendidos en contextos nuevos y tener una mirada global.

Tampoco escapan a estos requerimientos las universidades y entidades educativas de Córdoba. ¿De qué manera se manifiesta esta tendencia global en “la Docta”? Los mandos medios y ejecutivos de las empresas están teniendo un marcado perfil hacia la acción. “Es incompatible pensar en programas que sólo estén centrados en profundizar los aspectos teóricos y conceptuales de cada tema. En los programas ejecutivos fomentamos el ´saber y saber hacer´”, explica Marcos Lorenzatti, Secretario de Posgrado y Educación Continua de la Universidad Blas Pascal (UBP) y subraya que luego se propicia una fase de aprendizaje para la acción a través de casos, trabajo colaborativo en equipo, role playing, , etc.

Ese foco en el “know how” ha dejado de ser una opción para convertirse en una prioridad en la formación ejecutiva. “Las empresas buscan que sus ejecutivos tengan un perfil versátil, con agudeza para dirigir a sus equipos con inteligencia emocional, con capacidad para ´leer´ entornos cambiantes y poder proyectar objetivos, planes y acciones cuantificables, con entendimiento de la sociedad digital”, detalla Lorenzatti.

En sintonía, Edgardo Donato, Director de Mundos E,  es contundente: “Lo principal es la aplicabilidad de lo aprendido. Las empresas compran  cambios y resultados. Están cansadas de capacitaciones con las que todo siguió igual”.

Además, subrayó que el mundo empresarial está pidiendo que los empleados sean “emprendedores corporativos”: que actúen como dueños, capturando  oportunidades y resolviendo problemas con proactividad.

“El desafío más importante es dejar de hacer sólo capacitación incorporando tecnología de facilitación y coaching que impacte en la aplicación: usar tecnologías vivenciales, juegos, outdoor, etc. que activen no sólo la mente, sino también al cuerpo y la emoción”, ejemplificó Donato.

Por su parte, Alejandro Bernhardt, Director de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Córdoba (ICDA) evaluó el impacto que tiene ir por el camino contrario:Si los programas de formación no se diseñan a partir de este criterio, están llamados a fracasar”, sostuvo. A su vez, destacó que es fundamental que las propuestas de formación planteen soluciones en management para crear “el mayor valor posible”.

En este nuevo paradigma, el ejecutivo destinatario de las capacitaciones se ha convertido en  “el rey” del tablero de la propuesta educativa empresarial. “Es indispensable adaptarse a las nuevas demandas de los destinatarios de esas propuestas. Hay alumnos más exigentes en cuanto a contenidos innovadores, plataformas interactivas y docentes expertos que hagan más eficiente el uso del tiempo que destinen a la capacitación”, concluye Lizzie Marveggio, Directora de Formación Ejecutiva de la Escuela de Negocios  de la Universidad Siglo 21 .

 

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Sol Aguirre
Lic. en Comunicación Social. Redacción en Punto a Punto. Tw: @sol_aguirre Mail: solaguirre@papcordoba.com Cel: 351 156859453