El mercado asegurador cerró un 2016 que, en términos generales, desde el ámbito consideran como positivo. “Para el sector de seguros fue un año  con un cierre favorable. Los volúmenes de primas están por encima de los índices de inflación. Las compañías se han desempeñado en línea con el mercado, mostrando en el cierre del último ejercicio un incremento de primas del orden del 40%, en comparación con el ejercicio anterior”, resalta Adrián Mieggi, Gerente de Sucursal Córdoba de San Cristóbal Seguros.

Uno de los factores que explica este desempeño del rubro es el ramo automotor. Los vehículos de alta gama se vieron potenciados por el crecimiento del sector agroexportador y por una búsqueda, por parte de los propietarios, de mejores coberturas  para sus vehículos, según destaca Mieggi. Además, subraya que los resultados positivos se deben a buenos desempeños financieros, lo que en muchas compañías, llegó a compensar el resultado técnico.

También los seguros de personas en general tuvieron un año 2016 de crecimiento, “aunque moderado”, según considera María Inés Rueda, Responsable de Binaria Córdoba. “La falta de actualización de los incentivos fiscales y la aún incipiente generación de expectativas a futuro pueden haber postergado la decisión de particulares y empresas al momento de pensar en la protección de las propias familias”, agrega.

En cuanto a la manera en que la macroeconomía afectó al sector, Mónica Agodino, Presidenta de la Compañía de Seguros El Norte S.A., evalúa que el mercado asegurador no estuvo ajeno a un año 2016 muy complejo que finalizó con fuerte presión inflacionaria y tendencia recesiva. “Hacia el final del  año,  el sector mostró un incremento nominal en sus balances respecto el mismo período del año anterior, pero una disminución de la producción en moneda constante, siendo nuevamente las ganancias financieras las que hicieron posible que el sector en su conjunto tuviera  margen de utilidad”, concluye.

Expectativas  para 2017

Respecto al comportamiento de producción y venta de seguros para este año, las evaluaciones son positivas pero medidas. “Si bien los valores de venta están dentro de lo previsto, estimamos que el mercado adoptará mayor dinamismo, cuando las expectativas de los agentes económicos estén en sintonía con una perspectiva a la baja en la inflación y el repunte de la actividad económica”, afirma Mieggi.

En tanto, Rueda, considera que “en el largo plazo las expectativas de crecimiento son muchas” y que 2017 será un año que continuará la tendencia observada en el año anterior.

En sintonía, Agodino apunta que los cambios con que finalizó el 2016, continuaron durante la época estival. “Con el sorpresivo reemplazo de las autoridades del organismo de control (SSN), suscitaron que algunas de las modificaciones introducidas en la normativa quedaran en suspenso y actualmente sin definición, como por ejemplo en reaseguros”. No obstante los cambios, confirma que el  sector continuó con la tendencia a la diversificación de coberturas y a la tecnificación, lo que se acentuarán en el futuro en sinergia con una mayor conciencia aseguradora de la población.

Por su parte, Gastón Schisano, Gerente General de BBVA Seguros, observa que “para el desarrollo de seguros de vida con componente de ahorro  hay una muy interesante oportunidad en el largo plazo por el efecto de una demora en la reactivación de la actividad”. Considera que habrá un incremento del empleo y el poder adquisitivo en buena parte de la población, que “aunque de manera lenta, debería empezar a pensar en la conveniencia de disponer de recursos económicos adicionales para a la jubilación, por ejemplo, para cuando llegue el momento de retirarse”.

Crecimiento “atado” a la promoción

Uno de los reclamos más antiguos y vigentes del sector es la promoción de la cultura aseguradora. “Se debe crear conciencia aseguradora y facilitar la colocación de riesgos no obligatorios, que es donde aún existe un gran potencial de crecimiento”, opina Mieggi.

En la actualidad, a relación de primas de seguros de personas del país contra el PBI es de 0,65%. “En países donde la cultura aseguradora tiene más desarrollo, este valor es el triple. Hay un mercado que no conoce los productos que ofrecen las aseguradoras de vida y retiro y a ellos hay que llegar”,  reclama Rueda.

Entre el segmento medio y medio alto de la población Schisano considera que “existe una mayor conciencia aseguradora que se ha mejorado en los últimos años, aunque aún resta mucha conciencia por generar”.